El Año Nuevo

Meditando sobre los años transcurridos, me puse a pensar en nuestro grupo de escuela. Me preguntaba cómo habrían sido las fiestas del fin del año 1975, año en que nos graduamos de la escuela..

Lastimosamente, ese diciembre de 1975, no me dejó un recuerdo en específico de esa noche del 31 de diciembre.

Supongo que esa noche debí haber seguido con una tradición que se mantuvo por algunos años: visitar la casa de Popito después de cenar con mi familia en casa.

En la casa de Popito se celebraban las Navidades y el año nuevo en grande. Los papás de Popito eran excelentes anfitriones y la casa estaba abierta para todos. Había buena música, comida, bebidas. Son recuerdos inolvidables las reuniones en esta casa de los Peter.

Ese año nuevo venidero de 1976, no era uno más igual que los anteriores años nuevos.  Todos, recién graduados, teníamos un reto de vida por delante. Ya, a partir de 1976, no estábamos dentro del marco y la estructura escolar. Ahora teníamos por delante ir a la Universidad. A la tierra de nadie, donde nadie te iba a cuidar como en la escuela. Íbamos a empezar a recorrer un camino lleno de ilusiones, pero lleno de incertidumbres, también.

Los egresados de Ciencias, algunos iban para medicina, otra ingeniería, agronomía, arquitectura y hasta derecho… ¿lograríamos alcanzar nuestras metas? Hoy sabemos que fuimos una generación que lo logramos. Hemos vivido.

En estas fechas de Año Nuevo, yo recuerdo a nuestro amigo “Jesus o Yisus”, Ricardo de León.

Jesus, vivía enfrentado aa una pobreza extrema, hijo de madre buhonera, vivía en un cuartito de 4 m. X 4 m. frente al Mercado Público. Su casa era un lugar asfixiante donde vivían su mamá y los 4 hermanos.

Me partía el corazón su condición y su deseo de ser médico era algo increíble. Lo llegué a apreciar mucho, como lo apreciaron muchos otros en nuestro grupo.

Seguramente, esa noche del 31 de diciembre de 1975, Yisus o Jesús, habrá compartido la cena de fin de año en mi casa junto a mis papás, hermana y abuela ( la vida nos permitió ese goce y ya ninguno está con nosotros).

En fin, lo más seguro que esa noche fue de alegría y felicidad. Estábamos llenos de bendiciones de salud, familia y esperanzas.

Hace 47 años, la vida era un libro en blanco para nosotros, todo estaba por escribirse y por descubrir. Mirando en retrospectiva solo queda agradecer por todo lo que hemos recibido en vida, en salud.

Les deseo un Feliz Año Nuevo 2023 a todos los queridos amigos, y compañeros de toda una vida, que estamos en este grupo.

Pata adornar un poco los recuerdos, les comparto la Cartelera de cine del 31 de diciembre de 1975. A ver qué películas recuerdan haber visto. Al menos, yo, recuerdo haber visto Tiburón y Terremoto (con el sistema “sensoround” que hacía vibrar la sala del cine).

Tal vez, ya nadie recuerda que, en 1975, vivíamos sin democracia, en medio de las negociaciones del Canal, Roberto Durán había finalmente vengado su derrota ante Esteban de Jesús en el nuevo Panamá, Rod Carew era la estrella del baseball, y en la ciudad se anunciaban apagones en diciembre porque no había suficiente capacidad eléctrica para soportar la carga de luces que iluminaban las casa y las calles de Panamá.

Nosotros éramos felices igual…

Otros artículos interesantes

EL CASO REMON

Mientras más leo sobre el caso Remon, llegó a la conclusión que fue obra de un insensato, irresponsable que, en medio de un clima políticamente

Mas »

La Navidad

La Navidad evoca recuerdos especialmente de cuando éramos niños y jóvenes adolescentes y la vida estaba aún por descubrir. Así que para adornar un poco

Mas »